miércoles, 14 de febrero de 2007

¡Adios Calamar Anillas!

Ya está confirmado el traspaso de uno de los bares míticos de Zaragoza, "El Fantasma de los Ojos Azules". Más que un bar, durante trece años, ha sido el epicentro de muchas buenas ideas que se concretarían en grandes proyectos de muchos géneros. Lugar de reunión de mentes más que inquietas, de borracheras únicas, de muy buenos momentos, de grandes sesiones de pop (y otras insufribles). Por supuesto también ha tenido sus épocas flojas, no todo el monte es orégano, pero está claro que he pasado muchas más noches buenas que malas. Trece años en los que sus promotores idearon entre sus paredes dos de los mejores grupos que ha dado este país, El Niño Gusano (vídeo YouTube La Mujer Portuguesa) y Tachenko. Escribir ahora sobre sus pobladores sería largo y muy divertido al mismo tiempo. Ahora toca recordar noches en el viejo Fantasma de la calle Rocasolano, sus taburetes hechos polvo que recordaban a ricas tortillas de patata, el póster de Calamar Anillas, la televisión con la foto de David el pijo de "Al salir de clase", la puerta del almacén llena de entradas de conciertos... y también, cómo no de recuerdo de la nave espacial de la calle La Paz, con sus chupitos de whisky (que tantos dolores de cabeza me han provocado) , su lema MÁS POP Y MENOS HOSTIAS, las enormes sesiones de BVinadi, las fotos de Arconada y Diego Milito, el servicio de cañas a discreción, la oportunidades de dejarme pinchar en unos platos por los que han pasado muchas buenas manos, las fiestas bizarras, el saber dónde ir una noche en la que ya no esperas nada de la misma. Por todo esto y mucho más, ¡muchas gracias! (dj.Lomo)

3 comentarios:

hangthedjhavuelto dijo...

No me jodas!!!! No tenía ni idea. Espero que aunque cambie de manos (y seguro que también de espíritu) al menos se mantenga algo del actual. Buaahhhh!!!!

Maite Perez-Pueyo dijo...

Ya no le daré a Sergio más paquetes de parte de Correos al salir de trabajar del gym por la noche... (Estamos puerta con puerta). Siempre que los recibían estaba cerrado... y mi compañera y yo se los llevábamos...

jesus miguel dijo...

¡qué bien me lo he pasado yo en el Fantasma!

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